Desde el comunismo a Bigz

Un breve recorrido por uno de los edificios más interesantes de Belgrado.

El comunismo dejó inmensos bloques de concreto por todos los Balcanes, diseminados, desperdigados por doquier. Sin embargo, las diferentes ciudades han sabido asimilarlos con elegancia, creando una estética bastante peculiar; los post-comunistas no los resisten, sino que los renuevan.

Bigz es un claro ejemplo: un gigantesco rectángulo de concreto devenido en salas de grabación, conciertos de jazz, clases de capoeira, grafitis y artes escénicas; una verdadera ensalada de creatividad convierte un edificio gris, frío y aburrido en un canto a la juventud serbia, a su más fino carácter.

Luego de la opresión, siempre aflora el arte: el gen humano necesita expresarse en bellas maneras y el arte siempre actúa como punto de fuga. Nuevos lenguajes nacen, a la vez que nacen nuevas formas de expresarlos, un pasado reciclado y renovado, contado sin temor.

El fruto de estos nuevos lenguajes sabe dulce en los Balcanes, sabe a alegre renovación.

¡COMENZÁ A ESCRIBIR AHORA!

Todos pueden formar parte de Verum. Creá tu cuenta y comenzá a compartir tus opiniones.

Comenzar
ARTÍCULOS RELACIONADOS
COMENTAR
  • No hay comentarios aún...